Nunca creí que defendería con uñas dientes la misma manada que antes buscaba fervientemente destruir, hacer pagar a los integrantes que durante años les quitaron conmigo sus iras y frustraciones. Sin embargo, vivir junto al hombre que amo cambió un poco esa perspectiva.
Ha pasado un año desde que nos unimos en matrimonio, las cosas en la manada comenzaron a acomodarse después de los seis meses. Hubo mucho que arreglar y para ello se necesitaba apoyo económico, cuestión facilitada por la magia i