La hermana de mi mate es insufrible, cada mirada que me dirige es para clavarme cientos de navajas de plata, claramente habla a mis espaldas y eso lo sé gracias a mi muy buen oído de licántropo.
Pretende hacerle creer a su hermano que yo oculto algo, esa fue su primera impresión al conocerme y más al afirmarlo con que su intuición femenina se lo dice. Stefano no duda de mí, más lo hace de quién es su familia de sangre.
Hasta ahora sigue repitiendo que es extraño que siga con vida, literalment