Salíamos de esa maldita emboscada planeada con poco trabajo, los hombres no superaban los diez, pero para un licántropo ese grupo de humanos no es mayor problema.
Los maté sin piedad, ellos usaban ametralladoras contra dos civiles que no buscaban hacer nada malo, aunque ser acosadores si se considera como algo malo, no fuimos con intención de matar a nadie.
Mi loba asesinaba sin parar, buscando con la vista a esa traidora mientras destrozaba los cuellos de los patéticos humanos que huían desp