El vampiro que fue enviado a buscar a Dorian entró en la sala donde Phidias y Amaya miraban perplejos el sangriento espectáculo de una masacre televisada en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
—Señor —dijo el vampiro dirigiéndose a Phidias—, el señor Dorian no aparece por ninguna parte.
Las rodillas de Amaya comenzaron a temblar, nunca antes en su vida sintió tanto miedo. Volteo a ver los ojos de Phidias que le devolvían una mirada horrorizada. Ella en un murmullo preguntó:
—¿Qué est