Hatsú lloró desesperada durante varios minutos. Su mundo acababa de desmoronarse.
Se quedó sin fuerzas, perdida, sin tener idea de qué hacer. Su mente embotada, no comprendía o no quería comprender qué era todo aquello. Respiró varias veces absorbiendo en cada bocanada tragos de aire que le devolvieran la paz. Trataba de calmarse, de no morirse allí mismo. Había vivido durante toda su vida con el enemigo, inmersa en una mentira.
Tenía que continuar leyendo los aberrantes documentos hasta el f