«Eres especial, por eso debemos ocultar tus habilidades», escuché en mi mente.
Los ojos se me cristalizaron al recordar la voz de mi madre; ella era tan dulce...
De momento me encontré rodeada por oscuridad, donde solo contaba con algunas lucecitas rosadas en forma de gotas, que me guiaban por un camino tenebroso.
Pude percibir el frío de la neblina que cubría el oscuro sendero, acompañado por el silbido del viento.
Cuando sentía que la temperatura gélida se apoderaba de mi cuerpo en forma de m