POV Ariana
Abro los ojos, y por un instante, la luz blanca del techo me ciega.
Luego, el pitido monótono de una máquina me devuelve al presente. No estoy muerta. Estoy viva. Respiro, y me doy cuenta de que duele. Todo duele. No solo el cuerpo… también el alma.
Parpadeo, tratando de recordar. Y entonces, como una avalancha, me golpea la memoria. El cuchillo. El grito. La sangre. Ernesto. El miedo.
Las lágrimas ruedan por mis mejillas sin pedir permiso. No sé si es alivio, dolor o rabia lo que sie