Escapando de un mal amor. Capítulo Tu Karma
Una semana después, Paulina y Luciana estaban sentadas en el sillón de la sala, compartiendo una taza de té caliente y risas cómplices.
Era una tarde luminosa, de esas que parecían diseñadas para recordar que la vida, a pesar de todo, aún podía ser hermosa.
—Paulina, ¡¿de verdad seré la madrina de tu bebé?! —exclamó Luciana, dejando la taza sobre la mesa con una sonrisa que se le escapó del alma.
Paulina la miró con ternura y le tomó las manos.
—Tú y Octavio —dijo con una voz suave, pero firme—.