Petra se volvió pequeña, insignificante, atrapada en un cuerpo que temblaba como si el mundo estuviera a punto de devorarla.
Marfil la miraba, confundida, con el corazón palpitando a un ritmo feroz. No entendía del todo lo que estaba pasando, pero podía sentirlo… La verdad se aproximaba como una ola, lista para derribar mentiras.
Entonces, Imanol Darson alzó una mano, y de entre la multitud surgió un hombre. Tenía una expresión firme, casi dolorosa, como si también estuviera rompiendo algo dentr