El Alfa comenzó su caminata hacía el bosque con la esperanza de conseguir a aquella Vampiro que buscaba, caminó y caminó pero se detuvo al darse cuenta que el bosque parecía muy distinto a la última vez que estuvo allí. Tal vez y sea el invierno pensó.
Con su agudeza auditiva pudo escuchar el agua corriendo, así que supo que estaba cerca del lago, al llegar allí sintió un olor, un olor que se le hacía conocido. Pero no, no era el mismo olor dulce que emanaba de aquella Vampiro de la que su hijo