Ziara estaba en su habitación, se suponía que Alian había llegado ayer de su viaje y aunque tenía muchas ganas de verlo no quería ir a la manada. El encuentro con esa estúpida loba la había puesto muy alterada, le hizo sentir muchas cosas sobre todo una que era la que más le remordia la consciencia, la había hecho sentir culpable.
Sabía que si era culpable, pero no del todo, ella no quiso hacerlo, nunca quiso ser participe de tan atroz acto. Pero que podía hacer? Ir en contra de los deseos d