El destello de los ojos de Alana.
Alana intentaba no dormirse, pero había algo a su alrededor que le provocaba sueño, sentía como si estuviera levitando y no caminando, la sensación era extraña y nada placentera.
El chico a su lado, le soltó la mano cuando se alejaron lo suficiente de los demás, la misma Alana le había dicho que debían alejarse de todos en la manada, para ella poder aceptarlo. La loba ingenua aún creía que el chico no sabía que ella era una loba.
Delante de todos le había tomado la mano y se habían ido, p