Tomé de manera rápida una toalla y lo ayudé a secar, escuchaba a José en el baño.
—El señor José dijo que debíamos bañarnos, tú ya te bañaste, él está bañando a mi hermanito. —Lo ayudé a vestir, le di un beso en la mejilla.
—Emmanuel ve a cuidar a tus hermanitas, toma la llave.
—Si señora.
—Yo arreglo el cuarto. —salió, arreglé el cuarto, luego toqué la puerta.
—¡Emmanuel se me quedó la toalla! —ahí estaba pintado.
—Soy Patricia. —tenía la toalla en la mano.
—Estoy en paños menores.
Me reí. Una