No sé cómo sentirme, tenía una alegría interna porque Patricia no me había mandado a comer mierda. Sin embargo, hasta el momento solo era decencia, cada vez que ha tenido la oportunidad ha dejado en claro que no se quería acostar conmigo por ahora. Y estaba seguro de que tenía mucho que ver mi comportamiento para con ella en el baño de la discoteca de mi primo. Si de algo me arrepiento en la vida fue de haber cometido esa bajeza. Esa fue la razón principal por la cual hui. Nos habíamos cambiado