Alexa
Cuando me había despertado por la mañana, ni siquiera me imaginaba todo lo que iba a pasar. Definitivamente, este no era un buen día, hasta que llegamos a este momento donde él me besa con desesperación, pega su cuerpo al mío y estamos tan, pero tan cerca que no hay ningún centímetro de distancia. Yo coloco mis manos en su cuello y juego con su cabello, y aunque creo que el alcohol se ha desvanecido de mi sangre, sigo sintiendo que esto no es lo correcto. Así que coloco mis manos en su p