Alexa
Estábamos llegando a la mansión. Sí habían dado el alta a Ingrid, pues a pesar de que había perdido el bebé, al parecer los médicos pensaban que dos días en el hospital eran más que suficientes. Yo sabía que el cuerpo podía sanar, pero por dentro ellos dos estaban destrozados. Aunque también esperaba que pudieran superar la pérdida de su bebé, si soy sincera, creo que eso jamás se supera; se aprende a vivir con el dolor, pero nunca se olvida. Yo le ayudo a recostarse en su cama y veo cóm