Alexa
Por fin habíamos aterrizado en Cancún. Sí, increíble, pero me sentía agotada. Quería creer que había sido por lo tarde que nos dormimos anoche, el cardio tan delicioso que hice, o simplemente por que me hacía falta descansar. Pero mi sorpresa fue aún más grande, pues cuando por fin todos llegamos al hotel y tratamos de registrarnos, había un error en la reserva: faltaba nuestra habitación. Juro que no lo podía creer. Quería matar a Tommy. ¿Cómo era posible que todas las reservas estuvier