A eso de las tres de la tarde, Fabio me llamó. Me comentó que debía quedarse un poco más en el restaurante por algunos pendientes que tenía.
“Extrañaré su comida” pensé. Pero me invitó a salir más tarde, ahora si disfrutaría de la noche y más a su lado.
Quedamos que pasaría por mí a las nueve, sería algo tranquilo, iríamos a un bar en el centro, más tranquilo que el de la otra noche.
Busqué algo para comer y después me fui a bañar, para así comenzar a arreglarme para la cita con mi novio. Me e