A pesar de estar hablando desde hacía rato Celeste sentía que Xana no la estaba escuchando. Sentía no… no la estaba escuchando.
-¿Xana? Xanaaaaaa- la llamó y efectivamente, hasta que no le tocó el hombro ella no reaccionó.
-¿Qué?- esta se sobresaltó y la miró.
-Hasta donde te quedaste de la conversación antes de que te perdieras en tus pensamientos.
Xana pestañeó varias veces y una gota de sudor corrió por su sien.
-Lo siento Celeste, la verdad es que… no te estaba poniendo atención- sonrió de