CAPÍTULO 48: GRITOS DE AUXILIO
Savannah
Me quedo en silencio procesando las palabras que acaba de decir William. Pensé que era un amigo, que me entendería o que podría contar con él, pero ahora me doy cuenta de que no. De nuevo me precipité a asumir una idea de su persona solo por cómo se ve y su posición económica.
—¿De verdad quieres casarte conmigo después de lo que pasó?
—Estoy dispuesto a asumir el problema, si te casas conmigo puedo protegerte Savannah.
—No, eso es una locura. No puedo… n