CAPÍTULO 98: SIEMPRE LO TENDRÉ
Savannah
El sonido del monitor cardíaco de Logan es lo único que llena la habitación. Sus pitidos constantes son una especie de consuelo y un recordatorio de que está aquí, vivo, conmigo. Llevo horas sentada a su lado, observando cada detalle de su rostro: las líneas marcadas por el cansancio, las cicatrices que parecen aún más profundas bajo la luz blanca del hospital, y la calma aparente en su expresión.
Su mano está sobre la cama, grande y fuerte a pesar de tod