Alma decidio salir de casa, no podia quedarse ni un segundo mas en esa habitacion.
caminó sin ver realmente hacia dónde iba. Su cuerpo se movía, pero su mente seguía atrapada en lo mismo: la palabra que había dicho… y el eco de todo lo que ya no tenía fuerzas para sostener.
Cuando por fin se detuvo frente a la vieja casa de su madre, se quedó un momento quieta. El portón oxidado, las paredes con grietas, la cortina eterna en la ventana… nada había cambiado. Y sin embargo, ella ya no era la mism