Mundo ficciónIniciar sesión— ¿Estas son tus horas de llegada? Quiero la verdad, Bárbara, no me hagas llegar a extremos, ¿Me estás engañando o qué? Porque no voy a tolerar ser la burla delante de todo el mundo aunque esto sea solo un matrimonio por contrato — ruedo los ojos escuchando el mismo tema de la pelea pasada. — ¿Otra vez con tu inseguridad? No te estoy poniendo los jodidos cuernos, Milán, entenderlo ya. — ¡¿Entonces explícame por qué llegas a estas horas?! — me grita levantándose del sofá. — ¡No eres mi padre para que me estés gritando y reclamando cosas, carajo! — camino al baño y me sigue. — ¿Te atreves a levantarme la voz? Estás muy mal, Bárbara, no sabes con quien te metes, eh — lo miro por el reflejo del espejo, me volteo a encararlo. — Oh, yo sé con quién me estoy metiendo, lo sé muy bien pero te crees muy hombrecito como para usar tu posición y poder, ¿Verdad? Su cercanía me pone de los nervios y su poste de enojado me prende y no debería de ser así, no debería verse tan jodidamente bien enojado. — El del dinero aquí, soy yo y sé que si no controla esa boquita que tienes, pagarás las consecuencias — sus palabras me encienden la rabia acumulada.
Leer másSonrío y salgo de la habitación, bajo y me siento en la sala de la nueva casa que tiene Cole con Miranda en donde viven juntos, la casa de la abuela de Bar fue vendida, después de todo, nadie quería regresar ahí y con el dinero de está Cole compro está casa a pesar de que insistió en no aceptar el dinero que Bar le daba de la casa.— La casa es bien bonita, es más pequeña pero es espaciosa si lo mira bien — dice Bar, asiento dándole razón de eso.— Bueno, vamos que se hace tarde — dice por fin mi hermano, lo veo algo rojo pero no le pongo cuidado sabiendo que fue lo que pasó en la habitación cuando me fui.Salimos de la casa, Bar tenía en brazos al pequeño de Giorgio quien pronto cumplirá 1 años pero lo suficiente grande para decir una que otra palabra.Los gemelos se encontraban en la camioneta escuchando a
Bárbara.Viernes, 30, julio, 2038.Reviso unos datos que necesitaba para hacer mejor los diseños del juego cuando escucho una serenata, así, una serenata, unos hombres con traes de mariachis entraban al lugar, todos se levantan de sus sillas mirando a quien le habían traído serenata al trabajo o quien cumplía años.Pero me equivocaba cuando vi a Milán entrar a la oficina con un traje de marca ceñido al cuerpo y el cabello bien peinada haciéndolo más guapos aún, tenia casi un mes sin verlos, ya lo empezaba a extrañas.¿Acaso estoy soñando despierta por que lo extraño demasiado?
Bárbara.Martes, 1, junio, 2038.Empacaba la maleta mirando la hora, todos estos días, Milán no ha dejado de convencerme todos estos días para que no me vaya, pero no podía hacer nada ya tenía los pasajes pagados y agendados para hoy más cuando mis tíos y abuelos están preocupado por lo que pasó en la casa de mi abuela gracias a las noticias que pasaron en la televisión, así que tenía que regresar.Siento la mirada de Milán y lo miro, me hace cara de cachorro abandonado y ruedo los ojos siguiendo con lo mío, entro y salgo del baño, del closet y de la habitación buscando todo y que nada se me quede.— No te vayas, Bar, me sentiré solito y no tengo quien me de mimos&
Violeta.Jueves 18, marzo, 2038.03:25 a.m.Pasaron dos años desde que Milán despertó de su coma, dos hermosos años juntos como pareja, era mi gran oportunidad de amarrarlo a mí a como diera lugar, por fin iba a obtener todo lo que siempre he querido en esta vida, Milán era a quien siempre he querido desde el inicio y por fin lo esposaría.Cuando Milán regresó al trabajo hice que despidieran a Miranda y contratara a mi hermano, tenía que ser precavida con cualquiera e hice que no le hablaran de nada a Milán sobre su pasado mintiendo con que el pobre se quería matar porque Bar lo dejó lo aceptaron pa no herir a su amigo, saliéndome con la mía como debía.Todo iba bien de acuerdo con mi plan hasta hace unos días que parecía pensativo, más de lo normal. Observo a mi lado





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