Leonard caminaba al lado de Lady Violeta con la mirada fija al frente, sin detenerse demasiado en sus intentos de parecer cercana y dulce. Ella se esforzaba en mantener un tono suave, en colocar sonrisas ligeras como si quisiera borrar todo el pasado que los había enfrentado dentro del libro. Sin embargo, él no olvidaba. Cada palabra, cada engaño, cada momento de sufrimiento que ella había causado a Emma le pesaba como cadenas invisibles.
Cuando llegaron a la avenida principal, Violeta levantó