—Tu papá y tu mamá estarán bien. Y a Tanner le mentiste porque no quieres que se preocupe… lo hiciste por su bien.
Camila lo miró mientras él continuaba:
—Yo también le miento a Gabby a veces, así que hiciste lo correcto. Pero deberías preocuparte más por ti y por tu salud.
Le recordó que había donado bastante sangre y necesitaba descansar.
—¿Cómo? —preguntó ella.
—Estás agotada. Tienes que cuidar a Tanner y además trabajar mañana —le dijo.
—¡Oh, mierda! —exclamó ella, sobresaltándose. Alexande