—Alexander… —intentó hablar.
Pero él la besó de nuevo, sujetando su nuca para profundizar el beso.
—Todavía… todavía tengo algo que decir… —murmuró Camila cada vez que lograba separarse un poco.
Pudo notar la sonrisa en el rostro de Alexander mientras la besaba. Sabía que estaba jugando con ella… y disfrutándolo.
Lo apartó.
—¿Me estás tomando el pelo ahora mismo? —preguntó, alzando un poco la voz.
Alexander se encogió de hombros, y eso la hizo enfadarse aún más.
Tomó una almohada