—Algo que convenza a la junta directiva.
Garrett asintió.
—Le diré a nuestro contacto que actúe con discreción y precisión.
—Perfecto.
—Está bien, Alexander —respondió Garrett mientras recogía los archivos.
Luego hizo una pausa y miró hacia Camila.
—¿Ya le dijiste?
Alexander también dirigió la mirada hacia ella.
—Aún no. No quiero preocuparla. Todo esto tiene que hacerse en silencio… y ella necesita estar tranquila, sin estrés.
Garrett asintió, comprendiendo.
—De acuerdo. En