57.
MEGAN
El resto del día se me escapa entre los dedos sin que realmente pueda hacer nada productivo con él, como si el tiempo avanzara pero mi cabeza se hubiera quedado atrapada en ese momento exacto en el que Helena salió por la puerta y me dejó sola con sus palabras rebotando contra cada rincón de mi casa. Intento distraerme, de verdad lo intento, preparo algo de comer que apenas pruebo, enciendo la televisión sin prestarle atención, incluso trato de dormir un poco, pero cada vez que cierro lo