58.
ASHER
El silencio en el apartamento se ha vuelto parte de mí.
No es un silencio cómodo… es uno que pesa, que se mete en la cabeza y no te deja pensar en otra cosa que no sea ella. Megan. Siempre Megan. Incluso ahora, mientras intento concentrarme en los planos extendidos sobre la mesa del comedor, corrigiendo líneas que ya he revisado tres veces, fingiendo que mi vida sigue en orden cuando en realidad todo está detenido desde el momento en que la dejé ir.
El lápiz se queda suspendido en el air