16.
MEGAN
Salgo de la corte con la sensación de que el aire pesa más de lo normal, como si la ciudad entera estuviera presionando contra mis hombros, y apenas cruzo las puertas principales las cámaras me ciegan, los flashes estallan frente a mi rostro y los micrófonos se levantan como armas, apuntándome sin piedad, mientras escucho mi nombre repetido una y otra vez con esa mezcla de morbo y curiosidad que siempre acompaña a los escándalos ajenos, y lo único que puedo hacer es bajar la cabeza, esco