17.
ASHER
Regreso a mi apartamento con la cabeza cargada de ruido, de voces, de argumentos legales, de la imagen persistente de Megan saliendo de la corte rodeada de cámaras mientras yo me quedaba atrás fingiendo que todo estaba bajo control, y apenas cruzo la puerta sé que esa ilusión se termina porque mi madre está allí, de pie en medio de la sala, con los brazos cruzados sobre el pecho y la expresión rígida que adopta cada vez que siente que pierde terreno en algo que considera suyo. No me sorp