36. Piedad
Capítulo 36
Nora apenas alcanzó a tocar el colchón cuando Silas la atrapó bajo su peso nuevamente, sus manos firmes recorriendo su cuerpo con una urgencia que rozaba la obsesión. Ella intentó reclamar, susurrando entrecortada:
—Silas… por favor…
Lo vio ponerse un nuevo condón mientras yacía desmadejada en la cama, el sudor perlando su piel.
Él sonrió contra su piel, ignorando su súplica, hundiéndose en el hueco de su cuello y dejando otra marca oscura sobre su clavícula. Sus labios y dientes si