14. Un contrato
Capítulo 14
Nora sintió que se atragantaba con su propia saliva, su cuerpo estaba realmente tenso.
—¿Mi libertad? ¿De qué hablas, Silas?
Él no respondió de inmediato. Dio unos pasos por la habitación, como si evaluara el espacio… o sus pensamientos. Finalmente, se detuvo frente a ella y la miró, aun sabiendo que ella no podía devolverle la mirada.
—Será un contrato de matrimonio. Cinco años.
Nora se quedó completamente inmóvil.
—¿Qué? ¿Te volviste loco? —exclamó, incrédula—. ¡Mi tío Porfirio es