Jamás imaginé que mi primer aniversario de bodas traería consigo el tipo de dolor que una mujer no olvida. En la mañana desperté con el corazón acelerado, llena de ilusión y nervios. Quería sorprender a Daniel, recordarle lo mucho que significaba para mí y celebrar que, pese a todos nuestros obstáculos, seguíamos de pie. Así que después de dejar a Camila con mi madre, pasé la mañana arreglando un enorme arreglo de globos blancos, dorados y plateados, acompañado por un ramo precioso del color fa