María Robles (Varios años atrás)
El viaje fue silencioso, el hombre dueño de esa casota, no hablaba mucho, estaba perdido en su móvil, miraba las fotos de una muy bonita mujer, se veía más joven que él, pero dicen que así son los hombres ricos.
Ellos normalmente se enamoran de mujeres bellas y jóvenes. Alcanzó a ver las fotos de un niño, creo que se percata de lo que estoy haciendo, cierra su móvil y yo finjo ver el paisaje, definitivamente si caminamos muchísimo por la costa.
Poco a poco