Michel Vanderbilt
Luego de que Kevin termina la llamada, miro hacia la vista que me regala el ventanal de mi oficina; me maldigo mil y una veces por haber confiado en el “sexto sentido” de mi padre. Desde que conocí a Kevin Walker, algo dentro me dijo que no debía confiar en él, pero mi padre no creía lo mismo.
Maldigo el momento en que permití que este hombre comenzara a hacer y deshacer en mi compañía; digo, tengo un serio problema con mi mujer, pues gasta el dinero tan pronto lo tiene en las