Miranda White
¡Maldita sea! ¡Maldita sea! Sabía que no debía confiar en él, siempre hace lo mismo, siempre le gusta trabajar solo. ¿Cómo demonios no lo preví, ¡Maldita sea! Kevin Walker no sabe en lo que se está metiendo, maldito, malnacido, no me puede excluir de todo este tema, él no puede hacerme esto, no, no, simplemente no puede.
- ¿Miranda? ¿Puedo pasar? -escuchó la voz de esa idiota.
- ¿Qué necesitas?
- Quiero saber si has podido dar con alguna pista de mi hijo…
Trato de calmarme, tr