Tan pronto como veo salir del estacionamiento al maldito traidor, lo sigo; no importa lo que tenga que hacer, pero Christian hoy va a desaparecer.
Tan pronto como toma la autopista hacia su “casa”, me acerco más a él; corro con suerte, pues no hay demasiados autos.
El recordar cómo se atrevió a reunir a los accionistas me hace actuar y, sin pensarlo dos veces, acelero e impacto mi camioneta contra la de él. Puedo ver cómo no se lo esperaba al notar que pierde la estabilidad de su camioneta; aq