Frank Rochester
Solo logro ver cómo Flor se da la vuelta y va en búsqueda de sus hijos, es claro que no confía para nada en mí. Si yo estuviera en sus zapatos, creo que también desconfiaría, pero, por el momento, es lo único que le queda, confiar en mí.
—¡Ay, Sabina! ¡Sabina! Si pudieras ver todo esto, te llenarías de angustia… Tú muy bien sabías todas las cosas que tu padre hacía. Lamento no haber podido regresarlo al buen camino.
Digo recordando las charlas que teníamos mientras su padre y mad