La ruta iluminada seguía avanzando por la pantalla de la consola como una herida abierta dentro de la habitación blanca.
Profunda, inestable y viva.
Lucas permaneció inmóvil unos segundos, observando aquel camino que descendía hacia el núcleo de la red mientras el cristal detrás de él continuaba resquebrajándose lentamente.
Cada nueva grieta hacía vibrar el suelo bajo sus pies.
Y detrás de esa barrera cada vez más frágil… aquella cosa seguía moviéndose.
Esperando.
La voz volvió a retumbar por t