La lluvia había dejado la ciudad con ese brillo extraño que aparece cuando el agua se mezcla con las luces de la madrugada.
Lucas condujo en silencio.
No puso música.
No miró el teléfono.
Sabía exactamente a dónde iba.
El lugar seguía igual que la última vez que estuvo allí… lo cual era inquietante, porque la última vez había jurado no volver.
Un antiguo muelle industrial al borde del río, abandonado desde hacía años. Los galpones de metal estaban oxidados y el viento se colaba entre las estruc