El sonido todavía seguía vibrando dentro de las paredes del refugio, impregnado en el concreto, en los cables, en las pantallas apagadas y hasta en la respiración agitada de todos los que seguían allí. No era un eco normal ni algo que pudiera desaparecer simplemente con el paso de los segundos. Era una sensación mucho más profunda, más viva, como si aquella voz hubiera atravesado cada rincón del lugar para instalarse directamente dentro de ellos. Nadie lograba sacársela de la cabeza. Seguía all