La luz volvió, pero nada regresó a ser igual.
No era una sensación pasajera.
Era algo más profundo.
Más definitivo.
Lucas lo sintió en el silencio que quedó después.
No el de la calle.
No el de los hombres frente a él.
Sino el de dentro.
Un silencio distinto.
Más pesado.
Más claro.
Como si algo que siempre había estado en movimiento…
por fin se hubiera detenido.
O peor…
como si hubiera encontrado dirección.
Sofía lo observaba sin ocultar la inquietud.
No era solo preocupación.
Era desconfianza