Adela
Llego a Estados Unidos con un humor de perros. Después de todo lo ocurrido en Corea, necesitaba poner un océano de por medio.
Lo primero que hago es ir a casa de mis padres. Los echo muchísimo de menos.
Mi padre ya está jubilado y, en cuanto mi madre también lo haga, tienen claro que se marcharán a vivir a España, a mi ciudad natal. Siempre les ha hecho ilusión regresar de forma definitiva.
Yo, en cambio, apenas he vivido allí. De pequeña solo íbamos en verano, cuando mi ’yaya’ seguía viv