HYEON
Después de enviar unos cuantos correos, vuelvo la mirada hacia el otro lado de la cama y la encuentro dormida. Adela parece completamente ajena a todo lo que está pasando, así que decido dejarla descansar un poco más. Apago las luces y me tumbo a su lado, intentando dormir, pero mi cabeza sigue dándole vueltas a lo que Jun acaba de contarme.
Al final, me acerco a ella casi sin pensarlo y aparto con cuidado un mechón de pelo de su rostro. La observo durante unos segundos. Está preciosa inc