HYEON
Creía que era un hombre que no sentía nada, frío, calculador. Un tiburón de los negocios. Alguien que siempre conseguía lo que quería…
Eso era antes.
¿Cómo es posible que esa mujer sea capaz de hacerme sentir tantas cosas con una sola conversación? Enfado. Desesperación. Tristeza... e, inexplicablemente, también una punzada de excitación.
Sí…
Cuando me dijo que no le diera órdenes, mi cuerpo quería (necesitaba) f*llarla y hacerla gemir. Gemir muy fuerte diciendo mi nombre.
Si…así se en