HYEON
La sala de visitas de la prisión es fría, impersonal. Me siento frente a Min Yun al otro lado del cristal, observándolo durante unos segundos. Parece otra persona con el traje naranja de la cárcel.
Nos quedamos mirándonos en un silencio tenso e incómodo, demasiado largo para resultar natural. Al final, incapaz de soportar aquella tensión por más tiempo, rompo el silencio y le digo:
—De todas las personas…Nunca hubiera imaginado que el responsable de mi accidente fueras tú…—hago una pausa