Adela
No me sorprende que la familia del señor Kang no me acepte. De hecho, lo extraño habría sido lo contrario.
Soy extranjera y, por lo que me han contado mis amigos coreanos, muchas familias siguen prefiriendo que sus hijos se casen con alguien de una familia coreana tradicional. Y ni hablar que solo soy una chica normal,Solo una chica corriente, sin apellido influyente ni una fortuna familiar que ofrecer.
No sé por qué le estoy dando vueltas a este hecho, si ni siquiera somos una pareja re