VALERIA
Camino hacia la puerta con el corazón lleno de miedo y de esperanza. La puerta está entreabierta. La empujo y entro con cuidado.
Cuando entro, lo que veo me paraliza.
Damián sujeta a un joven por el cuello. El chico no pasa de los quince años. Sus ojos están desorbitados, llenos de lágrimas, y una navaja brilla amenazante contra su piel. Samuel está junto a su madre, que parece ebria, recostada en el sofá con la mirada perdida. Andrés está de pie junto a su esposa y su hijo. La mujer ll