DAMIAN
Encontrar a Andrés no fue tarea fácil. Lo más fácil fue asesinar a un hombre con una espada para poder pagar mi búsqueda. Joao es un tipo respetable, un sicario de los bajos mundos. Es reconocido. Grandes personajes de la mafia lo buscan para trabajos sucios. Tiene mucho dinero, aunque sigue viviendo en un basurero. Una fachada interesante. Unos días a su lado aprendí muchas cosas: a controlar mi agresividad, a canalizar ese odio en una estocada firme y profunda.
Soy un alumno aplicado.